Seis meses y algo más en
el Humedal Conejera acción comunitaria.
A medida que pasan los días
nos damos cuenta que el camino es largo y que la lucha requiere más esfuerzo.
Este esfuerzo no resulta en vano en tanto nuevos seres hacen parte de este
ideal, de esta práctica, en tanto se reconocen otras luchas de igual
importancia. El fin de semana que acabo
de pasar recibimos la visita de un parche de jóvenes que hacen parte de un
preicfes popular cuyo trabajo se concentra en San Cristóbal Sur. Fue una larga
jornada para ellos. Primero atravesando la ciudad, luego pasando por el humedal
para llegar finalmente al campamento, compartiendo así un rato agradable.
Pasamos así la tarde en el circulo de la palabra, en la huerta, en el rancho,
en el semillero, comiendo arroz con lentejas y saboreando salpicón. Un parche
abierto a los ideales de la actual juventud que ya no reconoce la obediencia y
la autoridad como los móviles de la sociedad civil.
Luego de ello llegó un
periodista de la emisora online Contagio Radio. Con él tomamos fotos de la
construcción, de los polisombras y los grafos puestos sobre éstos, de las
carpas, la huerta, el rancho, etc. A su vez se les tomo fotos a los jóvenes de
San Cristobal. Le propuse que conociese la parte sur del humedal. Dijo que sí.
Así que fuimos desde la parte del canal de afidro que está junto a la
construcción, hecho éste que va contra la normatividad ambiental en cuanto al
reconocimiento de la zona de manejo y preservación ambiental y la ronda
hidráulica. Recorrimos el jarillon artesanal, se tomo fotos de los espejos de
agua, de la flora nativa, de la fauna, etc. Un hecho que en realidad es
perturbador es de la filtración que existe en el espejo de agua respecto al
canal de afidro haciendo que las aguas del humedal se dirigen al canal,
lográndose con esto que el humedal se este vaciando. El humedal tiene capacidad
para albergar 1.300.000 metros cúbicos de agua. Debido a la filtración, a la
poca presencia de lluvia y el incremento de la temperatura este volumen de agua
va en detrimento y no de manera
paulatina sino a gran velocidad. Este hecho tiene que hacerse comunicar a las
instancias correspondientes como otro más de los daños y las afectaciones que
sufre el humedal y que se recrudecerían con la construcción de apartamentos.
Finalmente, llegamos al rio Bogotá y pudo observarse la montaña el Majui; sobre
el río alrededor de 15 patos canadienses, 12 garzas que nos recibieron en un
vuelo sobre la superficie del agua. Al regresar al campamento el compañero de
la emisora dio cuenta de la honda satisfacción que le produjo aquel recorrido.
Consideraciones. Toda
experiencia es el inicio del conocimiento. La serie de experiencias vividas en
el campamento nos abocan a reflexionar sobre la necesidad de generar en la
comunidad las discusiones, los debates, la plétora de proposiciones en torno a
la protección, el respeto y el amor por el medio ambiente. Son estos los
principios que en definitiva obran como el móvil de la organización. No es un
camino fácil. Mas cuando se ha vivido en un país donde la educación en torno a
la democracia no existe. Cuando subsisten fuertes formas de enajenación que
impiden siquiera preguntar por la importancia de la historia. Es en realidad la
historia aquel aliciente que nos permite enfrentar los intereses que de manera
inmediata quieren construir a su antojo la estructura de la realidad. Pero
frente al capricho arbitrario y al juicio sin fundamento ha sido la comunidad
de Suba y de otras partes del mundo quienes han detenido los cauces de este
cumulo de tradiciones reaccionarias que atentan contra el medio de existencia
del ser humano.
Esta reacción de las clases
gobernantes se encuentra frente a una juventud que ya se reconoce como sujeto
histórico. Una juventud cuya conciencia ha superado los limites de una
inmediata interpretación del mundo, abocándose ya, a una proyección de sociedad
muy diferente a la hegemónica. En realidad, la historia de la juventud
colombiana ha estado atravesada por fuertes desgarramientos, profundos ataques
que la han hecho perecer por el terror y el miedo de una serie de gobiernos que
también temen el potencial de una juventud revolucionaria. Respecto al momento
específico de lo que ocurre en el humedal la conejera ha de expresarse también
que si no nos reconocemos como sujetos históricos muy difícilmente lograremos
tomar las riendas de la realidad. Todo depende de esto. De reconocernos como
sujetos que mediante su actividad construyen realidad. Una realidad que tiende
o bien al desarrollo de la humanidad o bien al deterioro de una estructura ya
de por si degenerada y viciada como lo es el Estado Colombiano.
La actividad que tiene como
principio el cuidado, la protección y el amor por el medio ambiente, es una
actividad que genera una conciencia en la cual se recuerda y se trae a colación
aquella humanización tan necesaria para nosotros y nosotras. Somos capaces,
entre nosotros y nosotras, de vernos a los ojos y no sentir el miedo que por lo
general suscitan las relaciones entre individuos. El trabajo cuya motor es la
conciencia genérica y no la alienación fomenta ese reencuentro del ser humano
consigo mismo,. En tanto realizamos esta humanización socavamos aquellas formas
de enajenación históricas que atraviesa la conciencia de nuestro país, de
nuestro continente, nuestro mundo. Sin embargo, no nos domina la plena
autosatisfacción o la arrogancia que se obtiene al realizar algo
extraordinario. En realidad el objetivo nuestro es lograr aquellas formas de
ordenamiento territorial que no propendan por el interés privado, por el
interés del capital, sino que recojan las perspectivas de mundo que tiene la
comunidad siempre y cuando se obre por un interés general. Es por el interés de
la comunidad por el cual luchamos, lo que nos permite dar cuenta así de la
verdad y la realidad.
Andrés...
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