Los dilemas
filosóficos de la juventud.
Quisiera
empezar con una afirmación hecha por Kant en un texto llamado Qué es la Ilustración. (1874)
La ilustración es la salida
del hombre de su minoría de edad. Él mismo es culpable de ella. La minoría de
edad estriba en la incapacidad de servirse del propio entendimiento, sin la
dirección de otro. Uno mismo es culpable de esta minoría de edad cuando la
causa de ella no yace en un defecto del entendimiento, sino en la falta de
decisión y ánimo para servirse con independencia de él, sin la conducción de
otro. ¡Sapere aude! ¡Ten valor de servirte de tu propio entendimiento! He aquí la divisa
de la ilustración.
Para Kant la mayoría de edad no depende de un determinado
tiempo marcado por un calendario. Hace referencia a algo que tiene un carácter
trascendental puesto que tiene su fundamento en la decisión de pensar por sí
mismo. Sin embargo, ¿qué significa Pensar por sí mismo? ¿Qué importancia tiene
servirse del propio entendimiento? ¿eso es una cuestión que afecta al individuo
y la sociedad de la que forma parte?
La Ilustración marca una época muy importante en la historia
del pensamiento, debido a que se desarrolla con toda plenitud la reflexión
sobre la subjetividad, sobre la reflexión acerca de la capacidad del
pensamiento humano. El siglo XVIII es testigo de obras de pensadores como
Goethe, Herder, Schelling, Fichte, Lutero, quienes dan cuenta de la riqueza del
lenguaje y sus múltiples posibilidades. Por supuesto, la reflexión de Kant no es
ajena a esta cuestión y en textos como la Crítica de la Razón Pura (1871) se
toma como investigación el modo como funciona la razón humana.
Para la filosofía es importante precisar conceptos,
puntos de vista, posiciones del pensar. Del mismo modo como plantea un
matemático, un físico, un geólogo, biólogo o químico una teoría mediante la
cual se interpreta un suceso, no de acuerdo con lo que se observa sino de acuerdo
con los criterios de claridad y exactitud conceptual, la filosofía busca
precisar la compleja forma de organización del ser o del lenguaje. El interés
de esto radica en reconocer la real capacidad de la razón humana, considerando
su posibilidad, su límite y su producción.
Herbert Marcuse,
miembro de la escuela de Frankfurt señala en alguna ocasión, en un libro sobre
la obra de Hegel, el trasfondo social que subyace en el idealismo alemán
tomando como referente fundamental la revolución francesa. La atmosfera frente
a los cambios de orden político, social y económico en el surgimiento del mundo
burgués permiten también concebir al humano de un modo propositivo, en relación
con capacidades de orden teórico e intelectual. La mayoría de edad es una
propuesta que gira en torno a una época que decide dejar las cadenas de la
esclavitud, proyectando su ser hacia una vida digna como ser pensante, ser
social, y como ser histórico. Pero para esto es importante reconocer la
subjetividad humana, reconociendo en ello las potencialidades del individuo.
“Sin embargo, para esa
ilustración sólo se exige libertad y, por cierto, la más inofensiva de todas
las que llevan tal nombre, a saber, la libertad de hacer un uso público de la
propia razón, en cualquier dominio. Pero oigo exclamar por doquier: ¡no
razones! El oficial dice: ¡no razones, adiéstrate! El financista: ¡no razones y
paga! El pastor: ¡no razones, ten fe! (Un único señor dice en el mundo:
¡razonad todo lo que queráis y sobre lo que queráis, pero obedeced!) Por todos
lados, pues, encontramos limitaciones de la libertad. Pero ¿cuál de ellas
impide la ilustración y cuáles, por el contrario, la fomentan? He aquí mi
respuesta: el uso público de la razón siempre debe ser libre, y es el único que
puede producir la ilustración de los hombres. El uso privado, en cambio, ha de
ser con frecuencia severamente limitado, sin que se obstaculice de un modo
particular el progreso de la ilustración.”
Por supuesto, para el contexto de Colombia se hace
necesario cuestionar qué es la ilustración. Se hace necesario junto con esto
medir los alcances que tiene la educación colombiana para saber cómo se afronta
esa labor. ¿Realmente la educación en Colombia posibilita salir de la minoría
de edad? ¿se desarrolla la autonomía, la crítica, la constante relación con las
discusiones contemporáneas que son objeto de preocupación a nivel mundial?
Quizá lo que posibilite la filosofía a la juventud de hoy sea hacerse una
imagen del país en el que viven, de una realidad que no es color de rosa y que,
por el contrario, manifiesta una difícil llegada a la propuesta kantiana.
“Luego, si se nos preguntara
¿vivimos ahora en una época ilustrada? responderíamos que no, pero sí en una
época de ilustración. Todavía falta mucho para que la totalidad de los hombres,
en su actual condición, sean capaces o estén en posición de servirse bien y con
seguridad del propio entendimiento, sin acudir a extraña conducción. Sin
embargo, ahora tienen el campo abierto para trabajar libremente por el logro de
esa meta, y los obstáculos para una ilustración general, o para la salida de
una culpable minoría de edad, son cada vez menores. Ya tenemos claros indicios
de ello. Desde este punto de vista, nuestro tiempo es la época de la
ilustración.”
Para concluir se hace necesario pensar creativamente lo
qué significa pensar seriamente la propuesta de encaminar la vida individual y
social, de acuerdo con el principio de la autonomía y la responsabilidad, teniendo
presente para ello el necesario cultivo de la reflexión, la importancia de
hacer del conocimiento un promotor de vida digna, permitiendo con esto la
creación de individuos no sujetos al capricho y al interés ajeno.
Gracias…😊

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