Insectos (En homenaje a Gabriel García Márquez. )
El siguiente texto fue elaborado hace cuatro años luego de leer varios cuentos de Gabriel Garcia Marquez el dia 20 de Julio. Debido a su muerte le dedico este cuento como homenaje...
Insectos
"Aquel muchacho, que recién acababa de nacer, muy pronto decidió sacarse los ojos, y de este modo observar la obsesión que le ofuscaba la mente, para ello, abrió sus oídos e introduciendo sus ojos por el conducto auditivo, destruyendo los tímpanos y posteriormente dirigirlos por la trompa de Eustaquio, noto la miríada de insectos que unidos conformaban un circulo grisáceo, adiposo y peludo. En el plano fantasioso de la generalidad se situaba aquel conjunto de mugrientos insectos; el muchacho atravesado por una férrea angustia, no supo adivinar cómo se introdujeron aquellos insectos en su pequeña cabeza; así pues, decidió abrir el marco de la ventana y saltar al parque que se hallaba a cien metros de profundidad; cayó de cabeza, pensando que así su problema tendría solución, los insectos saldrían de su cabeza, y él subiría gateando (puesto que aun no sabía caminar) a su cómodo apartamento. Pero este intento se frustro, ni un fragmento de la masa putrefacta se removió, decidió entonces taladrar su pequeña cabeza, pero la dura masa grisácea tenía la dureza del diamante. Las aves dirigían miradas sospechosas y nerviosas (como si fuesen estrellas a punto de morir) a la endeble y exótica figura de aquel infante, puesto que su cabeza tenía al respaldo unas largas alas similares a las de la abeja; su nariz se transformo, adquirió una estrechez y una longitud nunca antes vistas en ser humano alguno. Mientras estas súbitas y raras transformaciones (fenómenos similares que ocurren en los recovecos infernales de Innsmouth) ocurrían, el muchacho doliente pensaba: cómo es posible que sin llegar aun a obtener conciencia alguna de la realidad, sin obtener aún la alegría que produce el hablar “libremente” ¿se transformara por unas leyes que iban en contra de su voluntad?
Pese a su tierna edad, él comprendió que no había libertad alguna, comprendió de manera precoz que la humanidad lucha por vanas quimeras, que pese a que su instinto irracional de lucha y poder quieren sobreponerse sobre el resto de la creación, desde siglos anteriores, se lo ha determinado a ser esclavo. Lloremos con él en este bicentenario, por su terrible, torturadora y realista afirmación"
Andrés Acosta

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