Inquietud
Lo que nos inquieta en estos precisos momentos es la naturaleza del cambio y lo que nos inquieta con una mayor intensidad es la quietud que se sobrepone a dicha inquietud. La osificación de formas que paradójicamente se despliega es temible. Es cierto que bastan unas cuantas verdades para hacer mover el contenido, pero,!lo que llega a valer la naturaleza de una simple mentira, de una opinión!; podríamos afirmar que nuestra lucha se origina en esta afrenta contra las opiniones. Se adquiere un enemigo y con ello la posibilidad de superarlo. Con la muerte de uno, sobreviene otro, y en estas múltiples matanzas el nuevo enemigo que se manifiesta aparece con mayor poder y autoridad. Se requiere por ello una constante formación. Cada superación implica una mayor perspectiva, mayores capacidades de desenvolvimiento y lucha. Todas las conciencias se hallan sumergidas en este incesante devenir.

Comentarios
Publicar un comentario